Una de las cosas que más amo al momento de viajar es encontrar mujeres pervertidas a las cuales les gusta ser atadas, es curioso porque en muchas obras literarias relacionadas al shibari se habla de viajeros que van por las provincias atando y seduciendo mujeres, yo no me veo a mi mismo así si no más como un artista que ama crear con el cuerpo de quienes se dejan atar por mí.