Esta jornada estuvo llena de imprevistos, porque a un día de elecciones del poder judicial había marchas del CNTE y no sabíamos si era peligroso hacer el evento público como estaba planeado. El comité organizador decidió que fuéramos a Bellas Artes como estaba planeado y ahí decidiríamos si era necesario movernos, lo más importante era la integridad y seguridad del contingente.
Llegamos sin mayor problema, no se veía ningún campamento ni manifestación en la plancha de Bellas Artes, llegamos y ya estaban unas 200 personas esperando las indicaciones de los organizadores. Varias personas ya no tenían ropa y tuvimos que pedirles que se vistieran. Se sentía el ánimo de quitarse la ropa pero tuvimos que esperar a las 8:30 mientras el fotógrafo de acomodaba y seguíamos las instrucciones.
Mientras tanto nos saludamos con entusiasmo, entregábamos las gorras del staff y atendíamos a los medios de comunicación que uno a uno iban llegando. Exponer nuestros motivos siempre es una alegría, aún me pongo nerviosa pero siento que la motivación de llegar cada vez a más personas. Fue liberador el momento de quitarnos la ropa pero también fue caótico, ir a guardar la ropa y que nada se cayera. Después la foto desnudos y a preparar el contingente para cerrar la calle.