Este espacio fue un descubrimiento para nosotros, después del festival nos quedamos unos días para disfrutar de Zipol con menos gente y mucha comunidad hace lo mismo, nos encanta saludar a los amigos pero después de tanta fiesta es necesario un lugar para descansar., así llegamos a este rinconcito hermoso pero claramente no es familiar.
Así fue como descubrimos el hotel Sebastián de los Milagros, un espacio abiertamente LGBT➕ pero como había poca gente decidimos quedarnos en la piscina, disfrutar del restaurante donde las hamburguesas estaban muy buenas y del internet (Zipolite sufre mucho de buena conexión).
Pocas personas convivieron con nosotros, nos veían y se retiraban silenciosamente, pero si eso no te molesta puedes andar desnudo en todas sus instalaciones donde mayormente hay hombres pero respetan a cualquier huésped aunque miran con desconfianza a las familias.
El lugar es pequeño pero muy acogedor, con detalles muy lindos en su decoración y para las fotos luce mucho! pues nos faltó tiempo para una sesión más formal pero aún así logramos cosas lindas. Seguro para unas cervezas en la piscina si regresamos!