Esta sesión comienza con una inducción para la cual uso la técnica de focalización de mirada. Luego de un par de sugestiones de profundización, hago que el sujeto imagine que está sentado en una sala de cine, vacía, y en la pantalla gigante del cine aparece un espiral. Un espiral que gira lento, absorbiendo todo lo que está dentro del sujeto, lavando su cerebro y permitiendo que el sujeto se sienta aún más sumiso. Se refuerza la idea de "obediencia es placer, placer es obediencia", mientras al sujeto se le hace obedecer: elevando su brazo automáticamente, y luego pellizcando sus pezones.