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The Tragic Crown and the Hidden Order


Many of you may have noticed that the landship was unavailable in recent days. We pulled it back for a full revision, replacing entire sections to fix design errors and redesigning the supports to minimize warping during printing. Now the model is ready again—sturdier and more reliable than ever, prepared to roll onto your tables.

It’s time to unveil this month’s releases!

Alongside this correction, we bring two new additions to the lore of Calling the Banners: the tragedy of Braelan Delcroix, Constable of Neverra and lover of Prince Almarion, and the Ordo Draconis, Arasne Aurëthil’s vampiric guard, who march on foot beneath the concealment of the Veil.

Braelan Delcroix

“I was meant to be the pillar of the Realm, but for him I longed to be the crown.”

Braelan Delcroix, Constable of the Realm and second only to King Caelis, was far more than an administrator. The stability of Neverra rested in his hands, and under his vigilance Velgiraud prospered. His cold discipline and proximity to the throne made him the perfect piece for the designs of the vampires: an elevated pawn, a man able to hold the Kingdom steady while darkness plotted its return. But on that board Braelan found Prince Almarion, and with him a flame no conspiracy had foreseen. His office brought him close to the young heir; politics became complicity, complicity became loyalty, and loyalty turned into a love that would shatter everything.

When Almarion claimed the crown, Braelan did not follow the shadows’ plan: he turned him. He sealed in blood what had been mere whispers, and raised him as King of Neverra. In that single gesture, the pawn overturned the game. Delcroix banners marched beside vampiric hosts far too soon, and the secret was laid bare. Civil war consumed the realm; Braelan fell in a duel against Élior Avarielle, and his house was eradicated. But Almarion survived—transformed, hidden, eternal Prince of the Night. Thus, Braelan’s story was written not as that of a cold conspirator, but of a tragic lover whose heart ruined the designs of the undead and sealed the doom of his lineage forever.

The Ordo Draconis

“We swore before Aelathar, and in that oath we found eternity. None know who we are. None must ever know.”

To the world, the Ordo Draconis appears as an ancient order of noble knights, sworn guardians of Arasne Aurëthil’s house, incorruptible in loyalty and discipline. Yet the truth lies behind the Veil: they are not heirs, but the very same courtiers who once drank from the dark chalice in Valnareth. They do not ride steeds—they march on foot, solemn in their closed armor, carrying the dreaded wightblades, swords forged in death, draining the life of their foes and binding the fallen to their banner.

For generations they have been seen as loyal retainers, but in truth they are Arasne’s vampiric guard, immortals hiding in plain sight. Their silence in the court, their presence in war, their unbroken fidelity—all have ensured that none suspect what they truly are. But now, with the return of the elves, the mask trembles: ancient memory threatens to tear through the Veil, and the world may soon learn that the knights of the Ordo Draconis serve no mortal crown, but the eternal darkness of their Lady.


Muchos habréis notado que el barco terrestre no estuvo disponible en los últimos días: lo retiramos para revisarlo a fondo. Hemos sustituido piezas enteras para reparar errores y rediseñado los soportes, de forma que las piezas se deformen mucho menos en la impresión. Ahora el modelo vuelve a estar listo, sólido y funcional, para ocupar su lugar en vuestras mesas.

¡Ya es hora de enseñar lo nuevo del mes! ⚔️

Junto a esa corrección, os traemos dos nuevas figuras del trasfondo de Calling the Banners: la tragedia de Braelan Delcroix, condestable de Neverra y amante del príncipe Almarion, y la Ordo Draconis, la guardia vampírica de Arasne Aurëthil, que combate a pie bajo el secreto de la Ley del Velo.

Braelan Delcroix

«Yo debía ser columna del Reino, pero por él quise ser corona.»

Braelan Delcroix, Costanvel del Reino y segundo tras el rey Caelis, era mucho más que un administrador. En sus manos descansaba la estabilidad de Neverra, y bajo su vigilancia prosperaba Velgiraud. Su disciplina fría y su cercanía al trono lo convirtieron en la pieza perfecta para los designios de los vampiros: un peón elevado, un hombre capaz de mantener el Reino en calma mientras la oscuridad tramaba su regreso. Pero en ese tablero Braelan encontró al príncipe Almarion, y junto a él una llama que ninguna conspiración había previsto. Su cargo lo acercó al joven heredero; la política se tornó complicidad, la complicidad en lealtad, y la lealtad en un amor que terminaría por quebrarlo todo.

Cuando Almarion reclamó la corona, Braelan no siguió el plan de las sombras: lo convirtió. Selló con sangre lo que antes había sido solo susurro y lo alzó como rey de Neverra. En ese gesto, el peón rompió la partida. Los estandartes Delcroix marcharon junto a huestes vampíricas demasiado pronto, y el secreto quedó al descubierto. La guerra civil devoró al reino, Braelan cayó en duelo frente a Élior Avarielle y su casa fue erradicada. Pero Almarion sobrevivió, transformado, oculto, convertido en príncipe eterno de la noche. Así, la historia de Braelan quedó escrita no como la de un conspirador frío, sino como la de un amante trágico cuyo corazón arruinó los designios de los no-muertos y selló para siempre la condena de su linaje.

La Ordo Draconis

«Juramos ante Aelathar, y en ese juramento encontramos la eternidad. Nadie sabe quiénes somos. Nadie debe saberlo.»

A ojos del mundo, la Ordo Draconis es una vieja orden caballeresca, disciplinada y noble, que guarda la casa de Arasne Aurëthil como escolta incorruptible. Pero su verdad está velada: no son linajes humanos, sino los mismos cortesanos que bebieron del cáliz oscuro en Valnareth. No cabalgan corceles: marchan a pie, con paso solemne y armaduras cerradas, portando las espadas tumularias, hojas que beben la vida y atan a los muertos a su estandarte.

Durante generaciones han sido vistos como caballeros de confianza, pero en realidad son la guardia vampírica de Arasne, inmortales ocultos tras el Velo. Su silencio en la corte, su presencia en la guerra y su fidelidad incuestionable han hecho que nadie sospeche lo que son en verdad. Pero con el regreso de los elfos, la máscara peligra: la memoria antigua puede desgarrar el secreto, y el mundo descubrir que los caballeros del Ordo Draconis no sirven a ningún rey mortal, sino a la eternidad oscura de su señora.

Comments

Aun no. En breve empezaremos a buscar gente que nos ayude con los test del juego. El trasfondo tiene ahora mismo escrito en diferentes fases 5 libros de ejército. A medida que tengamos las reglas, lo iremos lanzando de forma ordenada. Os lo incluimos sobre todo para que veais en que pensamos cuando esculpimos :)

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Son una auténtica pasada... Aunque no te hagas un ejército vampírico, sólo la escena, para pintarla y tener en la vitrina, es un 10 sobre 10... Impresionantes... enhorabuena y muy buen trabajo.

Juan Manuel Bercial Patiño

Lo del trasfondo está muy bien, pero estoy algo perdido, hay alguna recopilación o documento en donde se hable del mundo que estáis creando?, naciones, personajes y demás. Saludos

Rubén Rivadulla Canosa


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