Ritos e Ideas para la Luna Nueva en la Brujería Tradicional II
Added 2023-02-18 16:00:06 +0000 UTC¡Buenas tardes a todxs! En el artículo de hoy, aprovechando la proximidad de esta fase lunar este mes de febrero (os lo he colgado un día antes de lo habitual para daros un poco de margen si queréis hacer cosillas inspirados por el artículo :) ), vamos a retomar el anterior artículo sobre ritos e ideas englobados en la práctica de la brujería tradicional que llevar a cabo en la luna nueva. Con esta segunda parte, entraremos en diversas actividades más allá del trabajo de sombra que ya tratamos en el artículo anterior de la serie.
Recuperando unas pinceladas del artículo anterior para ponernos en contexto, comentamos que esta fase lunar se caracteriza por su asociación a la muerte y a la faceta más oscura del ciclo natural: la destrucción, la descomposición, la inconsciencia, la vaguedad, confusión e intangibilidad, las aguas profundas y la tierra negra. ¿De qué forma podemos involucrar y abrazar todo esto en nuestra práctica? A continuación te traigo diez actividades para ello.
Limpieza y mantenimiento del altar y las herramientas
La luna nueva, como momento depurativo del ciclo, es una buena fecha para limpiar el altar y todo lo que tenemos en él. Para ello nos valdremos de nuestros métodos de preferencia, que en mi caso son tan simples como un paño mojado en agua con algún agente purificador como tintura de artemisa, de tomillo, de romero o de ajenjo, o un poco de vinagre, con el que limpio la mesa y todos sus elementos tras haberlos retirado del altar. No acostumbro a utilizar purificadores aversivos como la ruda en el altar o las herramientas a menos que sienta que hay algo realmente nocivo apegado, por el simple motivo por el cual funcionan para destierros; en lugares en los que espero la presencia de espíritus aliados resulta un poco contraproducente y desagradable para ellos que haya usado elementos de olor molesto. Luego vuelvo a montar todos los elementos en su lugar y pongo algún incienso que me transmita conexión para que el medio espiritual de este espacio sagrado, que une este plano con aquellos más allá, esté limpio, claro y vibrante.
Por otro lado, si hay algo que deba repararse o desecharse (como ofrendas florales marchitas) es el momento de hacerlo. Lo mismo con aquellos elementos que no me resuenan demasiado en este momento. Pueden retirarse, guardarse y dejarse reposar.
Necromancia, culto a los ancestros y caridad por las ánimas
Tal y como comentamos en el artículo anterior, la luna nueva se relaciona estrechamente con los númenes ctónicos, psicopompos y de la muerte, así como a las ánimas de los difuntos. Como fase liminal y muerta, nos acerca a su mundo y favorece la comunicación con ellos. Por ese motivo, es en mi opinión el mejor momento del ciclo lunar para llevar a cabo trabajos de necromancia y tener una pequeña rutina votiva para nuestros ancestros.
La necromancia es el arte de conjurar y comunicarse con los difuntos. Sus prácticas son lo bastante complejas como para que aquí no pueda dar más de una ínfima pincelada, pero podemos utilizar para ella desde sistemas simples como una moneda antigua conjurada para tal fin a cara o cruz, otros métodos adivinatorios con los que estemos familiarizados (y podamos pactar con el difunto) o ritos mucho más complejos con evocaciones y una gran parafernalia (personalmente, no acostumbro a trabajar tan del rollo magia ceremonial). Ante una persona sin experiencia en el tema, mi consejo es siempre comenzar en un espacio familiar, limpio y protegido energéticamente, y empezar a tratar con los ancestros antes que con cualquier otro difunto, valiéndonos de un elemento vinculante fuerte como objetos personales, fotografías y nuestra sangre.
Por otro lado, respecto al culto a los ancestros, son muchas y muy personales las formas en que podemos hacerlo. Lo básico es, tras una breve invocación que puede ser informal, hacer una pequeña entrega de ofrendas (desde algo simple como la luz de una vela a inciensos, bebidas, alimentos y regalos) y meditar un rato con ellos. Podemos hablarles y ponerles al día de los asuntos que les interesen, utilizar algún sistema adivinatorio para comunicarnos o entrar en un trance perceptivo para recibir sus mensajes. Podemos llevar a cabo incluso algún rito del tipo “La comunión de las Ánimas” del cuál tenéis un artículo aquí en Patreon.
Si conservas reliquias de muertos o huesos, este es un excelente momento para ofrendarles tus cuidados y atenciones limpiando sus recipientes, retirándoles el polvo y honrándoles con alguna fumigación aromática sobre ellos. A este fin yo acostumbro a utilizar resinas funerarias varias según me apetezca o sienta el momento, sobre todo de ciprés, olíbano y mirra.
Finalmente, así como es buen momento para el culto a los ancestros, también lo es para tener un pequeño gesto de caridad por las ánimas olvidadas. Este es un tema en el que ya entré ampliamente en el Devocionario de ánimas, pero que se resume en que en nuestro país, como legado de sus orígenes paganos, el cuidado y respeto a las ánimas desconocidas, no sólo las familiares, ha sido una parte muy importante de la espiritualidad popular. Este tipo de culto se sincretizó mucho en el de las Ánimas Benditas y nos ha dejado un buen número de capillas, cruceiros y petos de ánimas en los cuáles es tradicional dejar una moneda, una vela o una oración por ellas. Personalmente, abrazo con cariño este legado, ya que puesto que tradicionalmente los muertos se benefician de las ofrendas, la luz y el recuerdo que les dan los vivos, me parece bonito hacerlo por aquellos a los que ya nadie recuerda. La luna nueva es el mejor momento del ciclo para ello. Algunas formas en las que podemos hacerlo es visitando aquellos lugares comunitarios que les refieran, si tenemos alguna capilla o lugar de culto a las ánimas cerca, así como al cementerio, limpiarlo y dejar una pequeña ofrenda u oración. En casa podemos disponer un pequeño espacio en el altar en esta noche para hacerlo, dejar las ofrendas en el exterior, en la entrada de casa o en el alféizar de la ventana o colocar una vela para ellas en una esquina o el umbral de una puerta.
Trabajo con la cara oscura de lo divino
En la línea del punto anterior, este es el mejor momento del ciclo para llevar a cabo nuestros actos devocionales o ritos enfocados a númenes ctónicos, espíritus psicopompos y deidades oscuras. Todo esto variará, por supuesto, del espíritu con el que trabajemos, ya que las ofrendas o el tipo de trabajo espiritual deberá adaptarse a él. Aún así, a nivel general, aunque no trabajemos con ningún espíritu o dios concreto de este tipo, no deja de ser una oportunidad de reflexionar acerca de la cara oscura de lo divino y el ciclo natural, y conmemorarlo mediante un pequeño sacrificio personal, una meditación o un paseo nocturno.
Trabajo oracular
Dado a que la luna nueva es el impás entre un ciclo y el siguiente y presenta un espacio liminal fuera de la dinámica habitual, este es un gran momento para dejarnos caer por su hueco y aventurarnos a mirar la cara oculta del telar de la existencia. Podemos llevar a cabo trabajo oracular con nuestras herramientas y sistemas adivinatorios de preferencia, pero como consejo, animo a probar en esta fase aquellos sistemas que trabajan más con el inconsciente, como la suerte del lebrillo, en la que miramos la superficie de un lebrillo lleno de agua junto a la luz de una sola vela en una habitación a oscuras para adivinar imágenes en él. También es un gran momento para echar suertes que involucren mucho a los espíritus, como aquellas basadas en señales externas; por ejemplo, se pide a las ánimas respuesta a una pregunta y se interpretan como tal las primeras palabras que se oyen a través de la ventana abierta.
Buenos temas para indagar en este momento con la adivinación son asuntos inconscientes, previsiones para el nuevo ciclo, trabajo de sombra y miedos, causas de los bloqueos, de qué hay que deshacerse…
Purificaciones y destierros
Uno de los aspectos clásicos de la luna nueva en la magia es la purificación. Si bien hemos hablado de la limpieza del altar, este es también un gran momento para cualquier rito de limpieza y purificación en general: doméstico, personal, de hábitos… Es conveniente aprovechar la limpieza física de la casa para combinarla con una purificación espiritual para que la segunda tenga un mayor efecto. Podemos hacerlo incluyendo vinagre o tinturas de hierbas purificadoras al agua de fregar, barrer de dentro hacia fuera de la casa, incidir en los marcos de puertas y ventanas… Como sistemas tradicionales de purificación del hogar solemos encontrar fumigaciones de hierbas (romero, tomillo, sarmientos, laurel, palma bendita, lavanda…), asperjar aguas (agua bendita, agua de 7 fuentes, agua con sal…) o hacerlo mediante oraciones.
Del mismo modo, es un buen momento para nuestra higiene espiritual periódica, y a tal fin podemos tomar baños, sahumarnos o trabajar mediante oraciones o visualización.
Finalmente, en este bloque entra también el trabajo de destierro. Si hay algo a nivel energético en nuestro hogar o apegado a nosotros que nos genera malestar, podemos valernos de hierbas aversivas como la ruda, la raíz de valeriana, el eléboro o el ajenjo para desterrarlo. Es bueno valorar también si es la acumulación de cosas o algún objeto en concreto lo que nos produce malestar, para poder despejar deshaciéndonos de ello o practicándole una buena purificación. Como destierro y despojo, también son interesantes de mencionar los ritos de corte, de cierre de etapa o de dejar atrás aquello que ya no queremos conservar en nuestra vida como una buena actividad mágica en esta fase lunar.
Maleficios y magia destructiva
Esta es la fase lunar por excelencia para estos quehaceres desde la antigüedad clásica, en la que las tablillas de defixión y las figurillas de las personas maleficiadas se dejaban en las encrucijadas, los lugares que a su vez eran espacio de culto a Hékate en la luna nueva. La conexión entre las encrucijadas, el novilunio y las ánimas de los muertos es estrecha.
Si las situaciones de la vida te empujan a maleficiar a alguien (algo que no voy a juzgar, porque desconozco los motivos y hay gente que se lo gana a pulso) este es el momento de hacerlo. Existen una infinidad de opciones, desde maleficios generales a maleficios específicos, como para callar habladurías o causar una dolencia concreta; también hay opciones como aquellos que simplemente devuelven el mal infingido al que lo ha realizado, o buscan incentivar que el maleficiado realice alguna acción que nos debe, como devolvernos dinero que nos debe.
Del mismo modo, este es momento de llevar a cabo cualquier tipo de magia destructiva o disruptiva, como pueden ser destierros, romper obstáculos, ejercer ligaduras para atar posibles amenazas, paralizar o congelar situaciones…
Recolecta y preparación de elementos
Dado a lo expuesto anteriormente, esta fase es interesante para ir a buscar elementos que nos vayan a servir para estos tipos de magia. Podemos ir a recolectar las plantas que usaremos en limpiezas y purificaciones, tierra de cementerio para prácticas de necromancia o maleficios (así como resinas y hierbas que crecen en él, que son excelentes para conformar inciensos para los ancestros), evaporar agua marina para conseguir sal para nuestros baños de despojo… ¡Las posibilidades son infinitas!
Trabajo onírico
En el artículo sobre la luna llena que escribí hace unos meses, el trabajo onírico era uno de los puntos fuertes de dicha fase lunar. Sin embargo, durante el novilunio, momento de reinado del inconsciente, nuestro mundo onírico se encuentra en su espacio de mayor comodidad y afinidad, entre las aguas oscuras. Quizá sean más indefinidos, oscuros, confusos y misteriosos, pero tenderán a reflejar aspectos profundos y escondidos de nuestra psique y del Otro Lado si logramos penetrar en su significado. En la luna llena, la consciencia ilumina nuestros sueños, facilitando su interpretación y su lucidez. En la luna nueva, los sueños susurran para sí en su propia lengua, y hemos de ser nosotros los que aprendamos a descifrarla. Los sueños de ambas fases pueden ser distintos en carácter, pero valiosos por igual. Por ello, te animo a que trabajes de la misma forma que propuse en el artículo sobre la luna llena, y evalúes de qué forma se sienten similares o diferentes los sueños en ambas fases, llevando a cabo la misma práctica.
Por otro lado, la luna nueva ofrece una buena oportunidad para incubar sueños necrománticos, en los que busquemos respuesta de las ánimas.
Trabajo en exteriores y ambientes liminales
Una especie de tabú presente desde la antigüedad es salir a exteriores durante las noches de luna nueva. No es que estuviera socialmente censurado, pero sí era comúnmente temido y rechazado si se podía evitar; la falta absoluta de luz hacía que deambular en el novilunio fuera una actividad arriesgada y aterradora, con el aliciente de todas las amenazas físicas y espirituales que podían presentarse cuando uno se encuentra perdido en la oscuridad. Sin embargo, como brujas, sabemos apreciar el potencial de dicho estado. El miedo y la oscuridad son poderosísimos alteradores del estado de consciencia. Nuestros demás sentidos, físicos y espirituales, se agudizan enormemente por la privación de la vista, permitiéndonos apreciar más de lo que somos capaces normalmente. Nos proporciona un cambio de enfoque.
Dar un paseo nocturno puede ser una gran experiencia para conectar con este momento del ciclo y apreciar las diferencias que lo caracterizan. Podemos darlo por una zona conocida, de terreno liso y camino más o menos recto, y en compañía de alguien más si queremos estar más seguros. Veremos que las estrellas son mucho más brillantes y nítidas y la experiencia de andar en la oscuridad más cerrada es fascinante.
Por otro lado, puede ser una buena noche para llevar a cabo ritos o entregar ofrendas en lugares liminales como encrucijadas y cementerios. Podemos esperar una mayor actividad espiritual en ellos, puesto que ya hemos visto que es su momento por excelencia.
Estudio y reflexión
Si no tienes demasiada energía o ganas de llevar a cabo prácticas activas durante este momento del ciclo, siempre puedes aprovechar para descansar haciendo algo que te guste y a la vez tenga relación con la luna nueva, como leer y aprender. Prepárate una bebida calentita, un ambiente acogedor, elige un tema sobre magia asociada a esta polaridad oscura del ciclo e investiga sobre él. Por ejemplo: otras prácticas de luna nueva que no haya incluido aquí, maleficios, magia de sangre, necromancia, destierros, exorcismos, culto a los ancestros…
Y con esto, ¡terminamos por hoy! Espero que os haya gustado el artículo y os haya dado ideas más centradas en la brujería tradicional para trabajar con esta fase de la luna.
¡Muchas gracias por leerme! ¡Un abrazo a todos!