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Introducción a la Brujería Tradicional II: Los espíritus de la brujería, parte I.

¡Buenas tardes a todxs! En el artículo de hoy proseguiremos con esta pequeña guía de introducción a la brujería tradicional, y lo haremos de la mano de los mitos y leyendas de aquellos espíritus en cuya creencia se fundamentó en gran medida el constructo de la brujería. Tal y como comentamos en el artículo anterior, la brujería se basa en la interacción de la bruja con el mundo de los espíritus y sus integrantes, y a lo largo de la historia y sus testimonios, ya sean declaraciones en juicios o en leyendas, ha quedado patente la persistencia de ciertos patrones comunes en cuanto a tipos de espíritus con los que la bruja interacciona. Estos espíritus son los que exploraremos, de forma breve (¡ya que por cada uno se podría escribir un libro entero!), en el artículo de hoy, y proseguiremos en una o dos partes más (en función de lo que me vaya ocupando). 

De aquí partimos con las siguientes cuestiones: ¿Es necesario que la bruja trate con espíritus? Para mí, la respuesta es sí, pues como vimos en el artículo anterior de esta serie, en eso consiste principalmente la brujería; en el diálogo de la bruja con la Otredad y la interacción, y en ocasiones alianza, con los espíritus que habitan en ella.

Pero, ¿Es necesario que la bruja interaccione con unos espíritus determinados (como tradicionalmente el Diablo, Diana, los muertos…) para que su práctica sea válida? En mi opinión, no. Si algo sabemos de los testimonios de brujería es que los espíritus iniciadores, más allá de las generalizaciones eclesiásticas, tenían un carácter muy regional y único para cada practicante. No creo que haya unos únicos espíritus concretos que tengan la capacidad de iniciar o ayudar a la bruja en su arte, sino que muchos, en mayor o menor medida, pueden aportarle diferentes aspectos que la conduzcan por esa vía. Puede que algunos sean populares y reconocidos por ello (Hécate, Diana y su comitiva, Freyja, el Diablo…), o espíritus regionales con claros atributos que los relacionan con estos (el Boc de Biterna, la Santa Compaña…), pero muchos otros serán espíritus anónimos y no por ello la práctica menos válida.

Sin embargo, creo que conocer a estos espíritus contemplados como espíritus de las brujas puede ser una herramienta magnífica para reconocerlos y tratar con ellos en el caso de que se de la situación, comprender el trasfondo de aquellos que se nos presenten a nivel local y dirigirnos a aquellos más anónimos teniendo referentes.

Así pues, conozcamos a los principales espíritus de la brujería.

1. LAS COMITIVAS ESPECTRALES

Quizá el referente más antiguo arraigado en toda Europa respecto a los espíritus de las brujas son las comitivas espectrales, de las cuáles tenemos muchas manifestaciones interesantes, pero que a grandes rasgos dividiremos en dos bloques: las masculinas, como la Cacería Salvaje, y las femeninas, como la Sociedad de Diana.

1.1. La Cacería Salvaje, el Ejército Furioso y la Procesión de las Ánimas

La cacería salvaje es una tipología de leyenda muy presente en toda Europa. Consiste en una comitiva de espectros de muertos, frecuentemente liderados por un dios o figura mítica, que en las noches de invierno vuelan por los cielos con gran estruendo, llevándose con ellos las almas de aquellos incautos que se les pongan por delante. En una primera etapa o fase del mito, parece ser que la comitiva tenía un marcado carácter bélico, siendo los aparecidos un ejército o una comitiva de caza. De ahí su frecuente manifestación portando armas, cabalgando o acompañados de perros. Esta comitiva se relacionaba estrechamente con las tormentas, en lo que apreciamos una primera conexión con las brujas: ellas también cabalgan las tormentas. La manifestación europea mejor conservada de este mito es la germana, en la que Odín cabalga con sus einherjar, sus guerreros muertos, sobrevolando los cielos las noches cercanas al solsticio de invierno.

 La Cacería Salvaje de Odín (1872), Peter Nicolai Arbo

En una etapa más tardía y cristianizada, en algunos lugares la cabalgata pierde sus atributos bélicos y se redibuja como una procesión espectral que ya no sobrevuela, sino que anda por los caminos en silencio y se presenta en las encrucijadas (zonas liminales). Sin embargo sigue manteniendo su capacidad de llevarse con ella a aquellos que se crucen en su camino, y comúnmente aún mantiene también una figura central, aunque esta sea una persona que porta una cruz.

En ambos casos, existe una clara referencia a que las comitivas espectrales de este tipo toman las almas de los vivos a la fuerza para viajar con ellas, uniéndolas así a las fuerzas de la Otredad, algo que caracteriza mucho a la brujería. Más curioso es aún que muchos testimonios revelan no sólo que aquellos que se las cruzan andando por despoblado de noche son las víctimas de tal rapto, sino también las almas de ciertas personas mientras duermen, de nuevo, las noches del periodo festivo del solsticio de invierno.

Las comitivas espectrales se relacionan estrechamente con el tránsito anual de las ánimas de los muertos, que emergen de las profundidades al inicio de la mitad fría del año (en nuestro folklore frecuentemente alrededor del Día de Difuntos) y realizan su paso por la tierra. Pueden leerse como una manifestación de la muerte que representa el invierno y que produce el despojo de lo débil, caduco o viejo como un sacrificio para la renovación; se llevan todo eso a su paso, pero con ello nutren la tierra para el nuevo ciclo. En algunos mitos, sobretodo en versiones ya cristianizadas (aunque no exclusivamente) también se habla de ello como una peregrinación de las almas hacia un lugar al que debieron haber peregrinado en vida pero no lo hicieron, teniendo que hacerlo tras la muerte, o una peregrinación de las almas hacia su lugar de descanso, una entrada al inframundo ubicada en algún lugar determinado de la geografía al que deben ir en tránsito desde el lugar en el que fallecieron (Santiago de Compostela es uno de estos lugares). La vía láctea a menudo se relacionaba con esta procesión de ánimas a su lugar de descanso. Finalmente, también a menudo bajo una aportación cristiana, en ocasiones estas procesiones de ánimas se tienen por las ánimas del purgatorio, que están obligadas a vagar de ese modo hasta haber expiado sus pecados, o ánimas condenadas eternamente a deambular horriblemente por haber cometido actos imperdonables.

Cabe decir que las comitivas espectrales masculinas englobadas dentro de la tipología de la Cacería Salvaje suelen tener un carácter terrorífico, dañino o maléfico. Encontrarse con ellas no es plato de buen gusto, ya que aquellos que eran llevados con la cabalgata nocturna frecuentemente acababan muertos o habiendo vivido una experiencia aterradora que arriesga  su vida. De hecho, existen ciertas prácticas apotropaicas que se llevaban a cabo en el caso de sufrir el fortuito encuentro, como trazar un círculo en el suelo y meterse dentro.

Un ejemplo cercano a la brujería de interacción con este tipo de espíritus se da en las leyendas de batallas nocturnas de cultos como los benandanti o el hombre lobo de Livonia, en las que aquellos que actuaban como brujos (aunque recordemos que no se definían como tal, ya que la brujería es un término paraguas -peyorativo en el momento-, que recoge muchas prácticas y creencias locales que perdieron su nombre y sus particularidades) acudían en ciertas noches del año a luchar contra estas comitivas espectrales en una batalla en el Otro Lado (vemos aquí la conexión con la faceta bélica del mito) para proteger a su comunidad y/o recuperar de las garras de la muerte la fertilidad de los campos. Ser heridos en dicha batalla comportaba que el mal traspasase al cuerpo físico, pudiendo acarrear la muerte. Así, encontramos tanto testimonios de personas que se unían en espíritu a estas comitivas para apoyar su función destructora (normalmente involuntariamente o de forma voluntaria pero guiadas por el Diablo), función horrible pero necesaria para el renacimiento del ciclo, como personas que acudían como antagonistas a estas fuerzas, frenando su avance para que no tomaran más de lo necesario, o al menos no lo tomaran de su comunidad.

Las principales manifestaciones del mito que tenemos en territorio español son, dentro del aspecto bélico, de cacería y de cabalgata, los ejércitos fantasma que se aparecen en las praderas durante la noche y desaparecen cuando uno se acerca (que yo sepa, se dan en Cataluña, aunque estoy segura de que debe haber también leyendas similares en más zonas), las cabalgatas como las de los Reyes Magos y la del Rey Herodes (que pasa también la noche de Epifanía) el Trip Reial catalán y valenciano, el Compte Arnau, la Genti di Muerti extremeña, la Hueste Antigua o Estantigua y la Güestia asturianas y castellanas, que pese a perder en el mito el carácter bélico lo conservan en el nombre (hueste, que significa ejército) o el mito del Mal Cazador.

De aquellas que han perdido el carácter bélico y se presentan como procesiones espectrales, encontramos la Santa Compaña gallega y todas sus hermanas, como las ya mencionadas Hueste Antigua, Güestia o Estantigua, la Estadea…

¿Son estas todas las manifestaciones del mito en nuestro territorio? ¿Qué pasa si en mi zona no se da ninguna de ellas? Eso no significa que no haya manifestaciones locales de este mito en tu zona. Frecuentemente, hallaremos reminiscencias a este tipo de mito en otras leyendas locales, careciendo de nombre propio y, a veces, incluso ni siquiera siendo el centro de la historia, sino entreviéndose sólo en determinados detalles circunstanciales. Sin embargo, igual que sucede con los mitos de los que hablaremos en siguientes apartados, conocer el mito es lo que nos va a permitir identificar estos indicios en nuestras leyendas locales (en el caso de que los haya, que tampoco tiene por qué ¡y no pasa nada!) y ver con qué están relacionadas en un sustrato más profundo, lo cuál nos puede abrir vías de conocimiento muy interesantes. Por ejemplo, en una leyenda de un pueblo cercano al mío cuenta que en determinadas noches, una mujer aparece en las ruinas de la torre del castillo de Montsoriu, hace sonar un espeluznante cuerno (herramienta bélica y de caza) y un jinete sobre un caballo negro (relación con la cabalgata nocturna) acude a la llamada. El caballero sube a la montura y ambos parten cabalgando furiosamente hasta perderse en la oscuridad.

Como sucederá también en otros de los mitos que expondré, aunque carezcamos de referencias concretas en nuestra zona a este tipo de leyendas, bajo mi parecer se trata de un mito con tanta importancia y presencia por toda la geografía española y europea que considero que es aplicable a nivel general como referente fundamental en la brujería tradicional (y, de hecho, forma una parte importante de mi cosmología espiritual). Es uno de aquellos casos en los que nos beneficiamos de abrir nuestra atención a un ámbito supralocal. La corte de la muerte, llegado el crudo invierno, nos sobrevuela a todos.

1.2. La Sociedad de Diana, las Damas Nocturnas y las cortes feéricas

Otro de los mitos vitales que fundamentaron el constructo de la brujería son las procesiones espectrales nocturnas femeninas, cuyo representante principal es el de la Sociedad de Diana.

Esta serie de mitos tienen en común que, a diferencia de la cacería salvaje, compuesta mayoritariamente por hombres, son una comitiva espectral compuesta en su totalidad o mayoría por figuras femeninas. El espíritu que las lidera, así mismo, es un espíritu femenino, frecuentemente considerado una diosa. En Europa, se extendió en gran medida la figura de Diana como tal, así como la de Herodias o Herodiana por la popularización del mito en la literatura eclesiástica en relación a la persecución de la brujería. Sin embargo, a nivel folklórico, podemos contemplar cómo cada zona poseía su propio espíritu líder: Richella, Perchta, Frau Holle, Holda, Abondia, Dame Abonde, Satia, Madonna Oriente… (Y si bien existen testimonios del fenómeno de la sociedad espectral femenina en territorio español, no he descubierto el nombre de ninguna figura líder clara ¡lo siento! ☹)

Si bien hay representaciones de esta comitiva con un carácter más ambiguo y suele quedar claro que pueden castigar a los que las ofendan, por lo general se trata de una compañía benefactora. En dichas representaciones, se reúne el vestigio de cultos domésticos de carácter extático y especialmente femeninos. Cultos domésticos, porque a esta comitiva era habitual que se les dejaran ofrendas dentro de casa, sobretodo en las fiestas alrededor del solsticio de invierno, aunque no únicamente. Este gesto consistía especialmente en dejar la despensa abierta y/o la mesa puesta de nuevo tras la cena con elementos variados (sobretodo pan, vino, la lumbre encendida…), ya que se creía que dicha comitiva pasaría por las casas mientras sus habitantes durmieran a comer y festejar con las ofrendas dejadas. En caso de quedar satisfechas, las damas nocturnas bendecirían el hogar.

Dejo aquí un bello texto que lo ejemplifica, escrito por Anton Beuter, en la Segona crònica general d'Espanya, en 1550:

De aquí queden instruidos los simples para que no se engañen en las patrañas que se sufren leer en libros de molde, de los hombres encantados y dueñas de agua o laguna, dueños de pozos y semejantes gentilidades que los idólatras llamaban dioses domésticos, diis penates, lemures, que de noche andan por casa comiendo y bebiendo lo que hallan en la despensa y la bodega. A los cuales porque les diesen buena ventura dejaban los idólatras llenas las cazuelas de vianda y otros vasos descubiertos y los jarros y cántaros con agua y vino destapados.

Como vemos, esta costumbre posee muchas similitudes con el culto a diversos espíritus domésticos como pueden ser los penates romanos, los muertos (lémures) y especialmente a las comitivas feéricas, las cuales guardan un estrechísimo nexo con las comitivas espectrales femeninas de las que hablamos, hasta presentarse en ocasiones casi indistinguibles.

Por otro lado, hablo de un culto extático porque tal y como sucede con la comitiva espectral masculina, ciertas personas (casi exclusivamente mujeres en los testimonios) decían acudir durante el sueño (estado alterado de consciencia) con esta comitiva de damas en su paso por las casas, en esta ocasión, a diferencia de su contraparte masculina, de forma voluntaria y resultando en experiencia muy gratificante. He aquí la creencia que fundamentó más estrechamente la práctica de la brujería, y es que hasta que se estableció la figura del Diablo como líder del aquelarre a mediados y finales del siglo XIV, los testimonios previos, desde el siglo IX, hablaban de algo distinto:

Ciertas mujeres (…) crean y digan que se van de noche con la diosa Diana, diosa de los paganos y junto con una gran masa de mujeres, montando ciertos animales, recorriendo amplios espacios de la tierra en el silencio de la noche y obedeciendo a Diana como señora suya (…) Una multitud innumerable se deja ganar por esa locura y considera que es verídico.

Este texto de Reginon de Prüm en el siglo X, que recogía el texto de un perdido capitular franco del siglo IX, sería conocido popularmente como el Canon Episcopi. Este texto sería citado por varios autores que a su vez añadirían nuevas informaciones, y llegaría a ser un elemento central en los textos demonológicos medievales.

Más ejemplos. En De universo creaturarum, escrito en 1231 por el obispo de París Guillaume d'Auvergne, además de hablar de algunas manifestaciones del ejército nocturno y la caza salvaje, habla de espíritus que aparecen dentro de las casas, las Dominas Nocturnas, lideradas por Domina Abundia, cuyo nombre refería a que aportaba la abundancia de bienes materiales a los hogares en los que hallaran dispuestos bebida y comida para ellas. Por ese motivo mucha gente abría los recipientes del vino y las despensas en las noches que esperaban su visita y les dejaban la mesa puesta con comida y bebida antes de ir a dormir. Mencionaba que su culto era especialmente popular entre las mujeres.

Otro testigo de estas costumbres lo da el genovés Santiago de la Vorágine hacia 1250: cita que en una ocasión, San Germán vio que las mujeres ponían la mesa tras la cena, y al preguntar le dijeron que era para las buenas señoras que van de noche. San Germán se quedó despierto y vio multitud de demonios que se sentaban a la mesa en forma de hombres y mujeres. Al despertar a los dueños de la casa y preguntar si les conocían, afirmaron que eran todos vecinos y vecinas. Mandó buscar a esos vecinos a sus casas y los hallaron a todos en sus camas. (Aunque el escritor mencionara que debían ser demonios con apariencia de los vecinos, bajo un paradigma pagano europeo como el que tenían las mujeres que llevaban a cabo esas prácticas, se trataría realmente del “doble” de los vecinos, liberado durante el sueño para deambular con las Señoras).

Uno de los mejores ejemplos aquí es el del juicio de Sibillia y Pierina, que comparecieron en el año 1384 ante el inquisidor Fray Ruggero da Casale.

Los crímenes confesados por Sibillia eran los siguientes:

Desde que era joven había ido cada semana en la noche del jueves con Oriente y su sociedad. Había rendido homenaje a Oriente no creyendo que fuera pecado. Inclinaba la cabeza en señal de reverencia y decía “que estés bien, Madona Horiente”. Oriente respondía “bienvenidas, hijas mías”. (…)  Oriente respondía a las preguntas de los miembros de la sociedad prediciendo cosas futuras y ocultas. A ella, Sibillia, siempre le había dicho la verdad, lo cual le había permitido a su vez responder a muchas personas que le preguntaban, dándoles informaciones y enseñanzas.

Pierina, por su parte, confesó muy parecido, pero añade nuevos detalles:

Acudía a la sociedad desde que tenía dieciséis años todos los jueves por la noche y Oriente la saludaba diciendo “que estéis bien, buena gente”. (…) A la sociedad acudían los ahorcados y los decapitados, pero de forma vergonzosa, no osaban levantar la cabeza. Oriente iba con la sociedad por las casas, sobretodo las de los ricos, cantaban y festejaban. Allí comen y beben: cuando encuentran casas amplias y bien abastecidas se regocijan, y Oriente las bendice. Oriente enseña a los miembros de la sociedad las virtudes de las plantas, remedios para curar las enfermedades, el modo de encontrar cosas robadas y de deshacer maleficios. Pero sobretodo deben observar el secreto. También Oriente tenía capacidad para devolver a la vida las criaturas muertas (aunque no los humanos). A veces mataban un buey y comían su carne, y luego recogían los huesos, los cubrían con la piel y Oriente, golpeándolos con su vara los hacía resucitar, pero ya no podían trabajar.

La comitiva espectral femenina, como hemos mencionado con anterioridad, tiene frecuentemente conexión con las comitivas feéricas y con los muertos (este segundo caso, como hemos visto que mencionaba Pierina, deja patente el parentesco con la contraparte masculina del mito).

Algunas similitudes que podemos apreciar entre la comitiva de las Buenas Damas y la feérica son el carácter de sociedad festiva femenina o con gran presencia femenina, la figura central, que en las feéricas suele ser una reina de las hadas, que ambas pueden llevar a los humanos con ellas, que en ocasiones otorgan dones o conocimiento a dichos acompañantes humanos, que poseen un carácter ctónico y una conexión con los muertos, que pasan por las casas a recibir las ofrendas que se les dejan, que otorgan abundancia al hogar... Incluso los epítetos de estos espíritus, como Buenas Damas, Buenas Gentes o Buenas Mujeres, son comunes en unas y otras. De hecho, en las Islas Británicas, las comitivas espectrales femeninas que servían para acusar a aquél que había acudido con ellas de brujería, solían ser directamente las comitivas de hadas, y el lugar al que se había acudido con ellas era frecuentemente a festejar bajo los túmulos. En Cataluña, por poner otro ejemplo, el culto a las Bones Dones (comitiva espectral femenina) y a las encantades (feéricos) se solapan en enorme medida, usándose frecuentemente incluso el término “encantadas” para referirse a prácticas y personajes claramente en la categoría de Bones Dones.

Hilas y las ninfas de John William Waterhouse (1896)

¿Son las Damas Nocturnas y las comitivas de las hadas los mismos espíritus? No os puedo dar una respuesta. Si bien en algunos lugares sus figuras se solapan mucho, en otros presentan diferencias características, que pueden ser fruto tanto de haber surgido de un origen distinto pero cercano y que el paso del tiempo las haya asemejado más, desdibujando sus rasgos propios, como que ambas sean expresiones distintas de un mismo elemento primario que a lo largo del tiempo se ha ido diversificando. Yo acostumbro a no formarme una idea concreta porque a nivel práctico, a veces me parecen lo mismo, a veces no. Al final, estos nombres, divisiones y catalogaciones rígidas son más humanas que reales en el mundo espiritual, mucho más fluido.

En todo caso, unas y otras resultan pues aliadas frecuentes en las prácticas extáticas y en la brujería. Tal y como comentaba en el apartado anterior, considero que las comitivas espectrales femeninas, al darse de una forma tan extensa por toda Europa y ser un mito fundamental en la brujería, son un tipo de espíritu que vale la pena conocer y al que podemos acercarnos. Una buena figura para hacerlo, en el caso de que no encontremos en nuestro territorio ejemplos concretos, es la diosa Diana, cuya figura absorbió las muchas manifestaciones locales de este tipo de leyendas y prácticas. Otro buen punto de partida es acercarse a las figuras feéricas del propio territorio, ya que las hadas están presentes prácticamente en el folklore de cualquier lugar. Muchas veces, estos espíritus están ligados a elementos territoriales concretos como ríos, fuentes, cuevas, formaciones rocosas o bosques, y esos son grandes puntos para comenzar a trabajar con ellas y ver a qué lleva hacerlo. ¿Quién sabe si en alguna ocasión nos invitarán a cenar con ellas?


Bibliografía:

- Hadas, brujas y hombres lobo en la Edad Media. Historia del Doble – Claude Leucoteux

- Historia Nocturna. Un desciframiento del Aquelarre – Carlo Ginzburg

- Origens I evolució de la cacera de bruixes a Catalunya (segles XV-XVI) - Pau Castell

- Phantom Armies of the night. The Wild Hunt and the gostly processions of the Undead – Claude Lecouteux

Comments

Muchas gracias!! Me ha encantado ♥️

Ay, mil gracias por un post asi! Me resulta siempre difícil encontrar información de las comitivas espectrales sobre todo de aquí de España y has venido a arrojar luz! 💕


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