Pequeños ritos de fin de año
Added 2022-12-29 10:39:19 +0000 UTCHola a todos! Os dejo por aquí un pequeño artículo que me pidieron que escribiera para la revista Glamour (sí, wtf x'D) sobre rituales simples de fin de año. La mayoría son reciclados de libritos u otras publicaciones antiguas y modificados, pero os los dejo por aquí igualmente ya que lo tengo hecho, que lo mismo os sirve o refresca el contenido :) Un abrazo!
4 RITUALES PARA EL FIN DE AÑO
El solsticio de invierno ha sido un momento mágico y celebrado desde la más remota antigüedad. Tal como lo hacemos nosotros, ya en la antigua Roma se celebraba por estas fechas el fin de año en las fiestas de la Saturnalia, en las que el intercambio de regalos, los ritos de abundancia y los deseos de prosperidad estaban a la orden del día. ¡Ya ves que muchas de estas costumbres pervivieron durante siglos y nos han llegado a día de hoy! Si quieres aprovechar el cambio de ciclo para honrar nuestras tradiciones mágicas y propiciar comenzar el año con buen pie, aquí te traigo 4 rituales que puedes llevar a cabo en estas fechas.
1. Limpia tu casa de la energía vieja y protégela para la entrada al nuevo ciclo.
Necesitarás: medio vaso de agua, medio vaso de vinagre y un ramillete de romero.
¿Sabías que en muchos lugares se creía que la noche de fin de año las brujas y malos espíritus vagaban buscando entrar a las casas por el ojo de la cerradura? De ello nos vienen muchas costumbres protectoras como colocar una hoja de laurel bajo la almohada esta víspera para impedir que importunen el sueño o asperger con hisopo y agua bendita las puertas y ventanas. Un pequeño rito que puedes llevar a cabo para limpiar tu casa de las energías viejas del ciclo que termina, hacer espacio para que lleguen las renovadas y proteger tu hogar es el siguiente: Consigue un ramillete de romero (¡planta por excelencia de limpieza, prosperidad y amor en la hechicería tradicional española!). Llena un vaso a partes iguales de agua caliente y vinagre. Sumerge en él el ramillete y déjalo reposar hasta que el agua se enfríe. Cuando esté listo, toma el vaso y con el ramillete humedecido, salpica el suelo, del centro de la habitación hacia las esquinas, moviéndote en sentido antihorario para desvanecer la energía estancada. Céntrate en la intención de expulsar cualquier mal o residuo indeseado mientras lo haces, dejando a tu paso un espacio limpio, fresco y armonioso. Si quieres, puedes ir pronunciando el tradicional “¡romero, romero, que salga lo malo y entre lo bueno!” mientras lo haces. Cuando hayas terminado en todas las habitaciones, vuelve a la primera y con el ramillete húmedo resigue los marcos de puertas y las ventanas, salpicando también el suelo del umbral y el alfeizar de estos puntos especialmente vulnerables a la entrada de energía indeseable. Una vez hayas terminado el segundo recorrido por la casa, cuelga el ramillete de romero como amuleto cerca de la puerta de entrada para que guarde tu hogar hasta el año que viene y echa el agua sobrante a la calle.
2. Hazte un baño de prosperidad.
Necesitarás: olla y un litro de agua, miel, unas hojas de laurel, unos clavos de olor, una ramita de canela y unas ramitas de romero. Si no tienes bañera, necesitarás un cuenco o palangana.
¿Quién no quiere comenzar el año con éxitos, suerte y proyectos prometedores? Una gran forma de conseguirlo es mediante un baño de prosperidad. Pon a hervir un litro de agua con hojas de laurel, romero, una ramita de canela rota en pedacitos y unos clavos de olor. Puedes poner las cantidades según tu preferencia personal, o eligiendo un número que para ti tenga sentido (por ejemplo, siete hojas de laurel). Déjalo hervir cinco minutos, apaga el fuego, fíltralo y añádele tres cucharadas de miel. La miel abre nuestros caminos, atrae la prosperidad, apoya nuestra autoestima y endulza nuestras relaciones y situaciones en la vida. Remueve en sentido horario hasta que la miel se disuelva, poniendo en ello tu intención de despertar el espíritu de las hierbas. Si eres vegana, puedes sustituirla por otro sirope vegetal dulce y de aspecto dorado, como el de agave.
Prepara tu cuarto de baño con un ambiente mágico: apaga las luces, pon velas y música. Llena la bañera y vierte en ella el preparado. Toma un baño de al menos 20 minutos disfrutando del momento. ¡Ten en mente tu propósito mágico!
Si no tienes bañera, ¡no te preocupes! Yo hago este tipo de prácticas en la ducha vertiendo el preparado en un cuenco grande o palangana, que termino de llenar con agua caliente. Me ducho normalmente y al terminar, cierro el grifo, me arrodillo junto al cuenco y me voy pasando el agua por todo el cuerpo mientras mantengo en mente la intención. Cuando ya me he lavado todo el cuerpo, de pie, vierto el sobrante por mi cabeza para que resbale de la cabeza hasta los pies. Espero unos minutos meditando en mi intención antes de salir a secarme, sin enjuagarme, para que el efecto cale y el preparado esté más tiempo en mi piel.
3. Ritual del tronco del solsticio.
Necesitarás: un pequeño tronco, ramas de plantas perennes como pino, ciprés o abeto, una vela roja, una vela amarilla y una vela verde.
La quema del tronco del solsticio es uno de los rituales más importantes de estas fiestas. En el pasado, consistía en la elección y consagración de un gran tronco al que se prendía fuego para iluminar la primera noche del nuevo ciclo hasta el amanecer. Su luz concedía deseos y sus cenizas se guardaban como amuleto de abundancia, se untaban en la piel para atraer a la suerte y se espolvoreaban en los campos para obtener buenas cosechas el próximo año. Aún hoy encontramos vestigios de esta práctica en muchas zonas de España, desde comer un pastel en forma de tronco en Navidades, decorar un tronco como centro de mesa o quemar el tradicional tizón de Nadal gallego, la tronca aragonesa o el Tió catalán.
Como la quema es poco factible para muchas personas actualmente, te propongo una alternativa para llevar a cabo este ritual ancestral en tiempos modernos. Primero de todo, deberás conseguir un pequeño tronco. Una rama gruesa cortada para que mida uno o dos palmos será suficiente. Necesitarás también conseguir algunas ramitas y hojas de plantas o árboles perennes como el pino, el ciprés, el abeto… Estas especies que soportan con vitalidad el invierno tradicionalmente atraen la salud, la suerte y el renacimiento. Consigue también una vela amarilla, una roja y una verde, que no hace falta que sean muy grandes e incluso pueden ser velas de té.
Empieza por decorar el tronco con las ramas de plantas perennes. Átalas con cordel o pégalas para que no se muevan, o simplemente pon el tronco en una bandeja y disponlas de forma bonita a su alrededor. Puedes colocar también piñas y otros elementos naturales. Deja un espacio para colocar las velas sobre el tronco. Disfruta del proceso, ¡tu buena energía es energía que se transmite al ritual!
Por la noche (si quieres, puedes tener el tronco ritual de centro de mesa durante la cena del día 21 de diciembre, el solsticio, del 25 o del 31) pega las tres velas en línea sobre el tronco ayudándote de un poco de cera caliente y cuidando que estén bien estables. Enciéndelas una a una, centrándote en tu intención para cada una: en la amarilla, piensa en lo que deseas a nivel de prosperidad y abundancia, economía y trabajo; en la verde, céntrate en tus deseos de salud, para ti y para tus seres queridos; y en la roja, en el amor. Deja las velas consumirse, siempre con supervisión. Con ello, estás llevando a cabo la quema simbólica del tronco. Puedes apagarlas cuando estén casi consumidas del todo, ¡no queremos producir un incendio con las ramas! Da las gracias al hacerlo.
Cuando tengas la ocasión, acude a tu jardín, al monte o a un parque y entierra o deja en un lugar discreto el tronco. Es muy importante que le quites antes cualquier resto de pegamento o cera, ¡no ensuciemos la naturaleza, por favor! Puedes desechar normalmente en la basura los restos de cera.
4. Visualiza y atrae tus sueños
Necesitarás: una vela blanca
La visualización es, junto con la intención, una de las herramientas más poderosas en la magia. Reflexiona sobre lo que deseas atraer en este nuevo ciclo y dedica un rato en estas fechas a buscar un momento tranquilo, encender una vela blanca, cerrar los ojos y visualizarlo. Es importante que no imagines sencillamente eso que deseas, sino que te imagines a ti con ello, que lo tienes en tu vida y que lo disfrutas en tu día a día. Céntrate en que llega a ti y ya es tuyo, no en que lo quieres y no lo tienes. Si la visualización no es lo tuyo, puedes redactar una carta en que escribes que ya posees lo que deseas y cómo es tu vida con ello. Describe cómo te sientes ahora que lo tienes y recréate en esas emociones mientras lo haces, ¡siéntelas de verdad! Involucrar emoción es muy importante para la magia. Guarda la carta hasta el fin de año que viene. Cuando termines, deja la vela consumirse por completo.