XaiJu
alannakaldtregn
alannakaldtregn

patreon


Introduciéndonos en el Bone Reading I. Primeras impresiones

¡Muy buenas a todos! Hoy vengo a hablaros de una técnica adivinatoria con la que he estado experimentando últimamente y que ha resultado encantarme y darme unos resultados geniales. Se trata del bone reading o lectura con huesos.

El bone reading es hoy en día especialmente común entre las religiones  y prácticas de corte africanista. Parece ser que su origen se ubica en el pueblo zulú, entre los cuáles la técnica es denominada “sangoma”, y que en la diáspora africana fue transportada a Haití, el sur de los Estados Unidos y los montes Apalaches, dónde desarrolló diversas variantes y fue recuperada y ampliada por autoras como Catherine Yronwade y Michelle Jackson. Es gracias a ellas y en este formato como se ha popularizado más entre el público general de practicantes de artes mágicas, sobretodo instaurándose como método adivinatorio típico en el Hoodoo. Es también así como llegué a conocerlo, primero habiéndolo visto de niña (con mayor o menor acierto) en películas como Piratas del Caribe, posteriormente en redes, y hace un par de años gracias a mi amigo Rubén, que me hizo unas tiradas magníficas. Por cierto, Rubén me ha ayudado a haceros esta pequeña introducción contextual con conocimiento de causa. ¡Gracias :)!

Sin embargo, la adivinación con huesos u osteomancia no es un fenómeno exclusivo del ámbito de las prácticas adivinatorias africanas y afroamericanas, sino que resulta una amplia gama de prácticas que han tenido lugar por prácticamente todo el mundo, con especial intensidad también en China y en el mundo grecorromano. De sus ejemplos más comunes allí eran el uso de escápulas, de huesos inscritos o de tabas de cordero (astragalomancia), que se lanzaban y arrojaban resultados según su posición, y que desembocaron también en técnicas similares como la cleromancia (la adivinación con dados de hueso y posteriormente de otros pequeños objetos como piedrecitas) de una forma aparentemente similar al bone reading que conocemos hoy. En prácticamente todos los casos, los huesos se comprendían como un medio de conexión y acceso al Otro Lado con el que se podrían obtener respuestas de los espíritus (normalmente ancestros del consultante o del adivino). 

Sangoma en Eswatini. Fuente 

He de decir que por muy socorrido y útil que me resulte el tarot, tengo una especial debilidad por los métodos adivinatorios más orgánicos, menos civilizados. Aquellos que sin simbología complicada ni materiales demasiado procesados, con su carácter primario, natural y simple, conectan con nosotros y con el mundo espiritual sin artificios pero penetrando hasta las raíces, interpelando aquello más oculto, primigenio, salvaje y crudo que se encuentra en las profundidades de todas las cosas. Es así como desde niña jugaba a adivinar en el patio del colegio tan sólo trazando una línea en la tierra y lanzando una piedra sobre el improvisado tablero, y es con este tipo de prácticas profundamente intuitivas y orgánicas, usando nada más que aquello que puedo encontrar en el entorno, como me gusta trabajar con el territorio en materia de adivinación o comunicación. Esto es algo prácticamente inherente al bone reading y por eso me fascinó desde que descubrí que existía, y a lo largo de los años he ido teniendo varios acercamientos puntuales a él hasta que finalmente, en este último hice el “click” necesario para que cuajara la cosa.

Para los que lo desconozcáis, el bone reading o lectura de huesos consiste, básicamente, en lanzar una serie de pequeños huesos y/o objetos (a los objetos se los llama charms, y constituyen también una modalidad propia similar al bone reading llamada charm casting) sobre una superficie y leer la respuesta en la forma en que han caído. Parece simple en la práctica, pero ¡ya os imaginaréis que tiene su complejidad interna!

Para mi, como con cualquier otro elemento de la práctica, era importante hacer la técnica mía y dejarme guiar por mis espíritus aliados (que fueron los que me metieron la idea en la cabeza), con lo que a partir de aquí voy a hablaros en materia de experiencia personal y no de bone reading “oficial”. Simplemente, inspirada en él y en otras variantes de osteomancia y adivinación similares he formado mi sistema con mi cosmología, afinidades, creencias y lo que me han enseñado los espíritus que me acompañan, que puede acercarse o diferir de los de otros practicantes de técnicas similares. Vamos a explorar entonces mis primeras impresiones, que espero que os den curiosidad u os sirvan de inspiración si queréis tantear el tema :)

Mi set junto con herramientas básicas: hatillo de artemisa, una vela y la tela sobre la que hago las tiradas. 

El primer aspecto que me encantaría destacar de la lectura de huesos es que el set de huesos y la forma de leerlo es profundamente personal, y creo que esa es en gran parte su encanto. Si bien existen ciertos aspectos o interpretaciones comunes o notablemente populares (sobretodo en las variantes afroamericanas que usan huesos de pollo, en los que cada uno ya tiene un significado más o menos estandarizado), me fascina el hecho de que cada practicante, con la elección de los elementos que conforman el set, la energía individual y colectiva de los mismos, los espíritus a los que consulta, sus áreas de interés y su forma de establecer conexiones entre conceptos desencadena un sistema único y con absoluta afinidad consigo mismo, lo cuál incrementa en gran medida la eficacia y la conexión con el sistema adivinatorio. Por poner un ejemplo notable, la elección de las piezas refleja íntimamente el mundo del propietario: puede que algunos elementos como la salud, el dinero, el amor o el consultante queden reflejados en la mayoría de sets, pero cada persona magnificará o detallará más las áreas que son relevantes en su cosmología propia, eligiendo objetos más grandes para ciertos temas o en mayor número para representar más matices de los mismos. Por ejemplo, en mi caso, debido a la importancia que doy a los procesos mentales, la salud mental y la danza del consciente y el inconsciente en mi vida y mi forma de entender la espiritualidad, no tengo una pieza que refleje al consultante, sino que tengo dos piezas grandes y cóncavas (un fragmento de cráneo y una concha) que representan su consciente e inconsciente y que permiten caer bocarriba, bocabajo, conteniendo otras piezas u ocultándolas.

Creo que por este motivo, una persona difícilmente podría utilizar el set de otra con éxito: probablemente, el set le parecería desbalanceado (al estar hecho para encajar con su propietario), la afinidad no sería la misma y, además, como veremos más adelante, los espíritus del set estarían recelosos de trabajar con alguien con quien no están familiarizados.

Un error (que quizá no es tanto como un error) que cometí hará unos años, cuando tuve mi primer intento serio de experimentar con este tipo de sistemas, fue que me resistí a dar un significado concreto a cada hueso y elemento que conforma el set. Me planteé lanzar los huesos como un sistema de tipo scrying, en el que de una forma completamente abstracta miraría los elementos sobre el tablero y percibiría los mensajes por mera mediumnidad. No tuve éxito y abandoné mis intentos. Desde mi perspectiva actual, creo que el problema no fue en si que la lectura no pueda funcionar de esta forma (de hecho, estoy segura de que lo hace) sino de que entonces no tenía el nivel psíquico e intuitivo requerido para ello, no había comprendido algunos aspectos de fondo  y me puse las cosas demasiado difíciles. Con el tiempo, ha resultado que muchos de los objetos de ese primer set están ahora en mi set actual hablándome perfectamente una vez entendí cómo debía trabajar con ellos.

La experiencia y la investigación me ha enseñado que dar un significado concreto a cada uno de los huesos y pequeños objetos del set, lejos de empobrecer el sistema, como no sé por qué creía, lo enriquece. Creo que entonces no entendí que los significados no se asignan de manera arbitraria o superficial, sino que reconocen la naturaleza, el espíritu y la energía inherente a cada uno de de los ítems. El bone reading para mi (y creo que para la gran mayoría de sus practicantes) es profundamente animista, y funciona precisamente por ello. Cada objeto tiene su esencia y habla de forma individual, a la vez que el conjunto habla de forma colectiva. Por este motivo la elección de los huesos y otros elementos tampoco tiene que ser arbitraria, sino responder a un trabajo intuitivo en que su energía, su ánima, nos hable de una manera concreta que creemos que podrá aportar a la cosmología del conjunto. Un set no es una simple serie de objetos con significados, es un conjunto de espíritus y energías que habitan dichos objetos y se entretejen para comunicar aquello oculto que desde el Otro Lado pueden ver. A su vez, pueden ejercer de aliados como medio para que otros espíritus vengan a comunicarse con nosotros.

De nada servirán objetos bonitos si no hablan, o introducir elementos por el mero hecho de tener más. De hecho, en ocasiones, aunque nos guste la energía de un ítem, al meterlo en el set nos daremos cuenta de que no querrá hablar, no encajará con los demás o romperá la armonía, haciéndonos saber que no desea formar parte del conjunto y que debemos retirarlo. Esto puede manifestarse también como objetos que se rompen, que se caen a menudo, que se pierden... Por este motivo, un ejercicio que considero de lo más útil es que cada vez que hallemos un hueso o elemento que pueda ser candidato a entrar en el set, dediquemos un rato a meditar con él y percibir su energía para entender qué es lo que comunica. Veremos que hay objetos que hablan muy claramente, como la pequeña piña que en mi set representa la abundancia, mientras que otros serán más confusos o esquivos. Tengo el ejemplo de una tibia de conejo que sentía que debía estar en mi set pero no lograba acabar de comprender qué me transmitía, así que la coloqué bajo la almohada para ver si mi inconsciente me podía decir algo más. Pesadilla tras pesadilla, el sueño me reveló varios de mis miedos. Por la mañana, comentándolo con mi coventículo, comprendí que lo que sucedía era que el conejo en estado salvaje (era un hueso hallado en el campo) es un animal esquivo y receloso por naturaleza, con lo cuál era normal que no me hubiera hablado con claridad, y son sus patas traseras las que le impulsan rápidamente cuando tiene que huir. Parece que al ser depredado, ese miedo y recelo quedó en el hueso, y sumado a que me mostró mis miedos en sueños, entendí que ese sería el hueso que en mi set representaría los temores.

Como véis, algo curioso es que no todo lo que habrá en nuestro set deberá desprender una energía positiva y armoniosa. Algunos objetos no la tendrán, porque también deberemos tener ítems que representen cosas negativas que nos puedan preocupar o acontecer en la vida, igual que hay cartas negativas en el tarot. Lo importante es que esas piezas no sean hostiles con nosotros y quieran colaborar como lo hacen las demás.

Habiendo tratado estos aspectos más esenciales, 

¿cómo nos ponemos manos a la obra si queremos tantear este tipo de adivinación?

En primer lugar, deberemos hallar los huesos u otros objetos. Recomiendo que no haya prisa con esto, porque por mucho que queramos forzarlo rápido no fluirá. Hay quien opina que los ítems que tomemos deben ser siempre encontrados, y en el caso de huesos, no depredados. Yo opino que depende de cada uno. Habrá quien conecte bien con elementos comprados, y habrá quien no. Por lo general yo prefiero que aparezcan en mi camino de forma fortuita (encontrados, regalados...) o habiéndome sido entregados por los espíritus de alguna forma. Eso no significa que tengamos que esperar que lleguen a nosotros sin hacer nada y no podamos buscarlos de forma activa, simplemente que nos aseguremos de que los elijamos porque nos transmitan ese algo especial que puede encajar. Por ejemplo, podemos ir al territorio y pedir a nuestros aliados que nos guíen hacia lo que necesitemos, o ir a un mercadillo de antigüedades y explorar para hallar algo que nos destaque entre todo lo demás y capte nuestra atención. Algunos de los ítems quizá ya los tengamos en casa, y sean una serie de pequeños objetos que habíamos hallado y guardado a lo largo de los años por notarles una esencia especial, o ser objetos pertenecientes a la familia o algún pariente fallecido. En todos estos casos, por mucho cariño y ganas de que estén en el set tengamos, tendremos que comprobar si son compatibles con el sistema y entre ellos antes de darles un puesto definitivo.

Muchos de los ítems de mi set son huesos, pero también hay muchos otros elementos naturales: frutos como la nuez, trocitos de madera, espinas o cápsulas, otros restos animales como plumas, piedras, conchas, ramilletes de plantas... Para mi contienen un ánima o una esencia tanto como los huesos, y son potenciales aliados y maestros tanto como los huesos. Por otro lado, también tengo algunos objetos fabricados por la mano humana, pero son una minoría. Si bien muchas personas que practican bone reading y especialmente charm casting utilizan toda una serie de objetos artificiales simbólicos (figuritas, cuentecitas de bisutería con diversas formas...), a mi me cuestan de incluir porque a mi parecer no tienen un ánima o una energía tan directa como la de los materiales naturales. Por ejemplo, a una figurita de un tigre de madera le puedo sentir la energía de esa madera, pero generalmente no tanto la del tigre. Su conexión con el elemento representado me parece más débil al tratarse de una conexión de magia de simpatía en lugar de contener ese espíritu de forma inherente. Por ese motivo, los objetos artificiales que tengo en mi set son antiguos y de utilidad muy clara y reiterada durante todos sus años: un dedal, una moneda, una higa, un clavo... Objetos que aunque artificiales, contienen una esencia propia muy clara y un egregor muy fuerte por ser fabricados para algo muy concreto (que será lo que representarán en el set) y tener mucho antecedente de uso en nuestra cultura.

Cuando tengamos unos cuantos objetos que conformen el set (no hace falta que sean muchos, realmente con tres ya se puede comenzar a trabajar) podremos empezar a experimentar. Normalmente, el set requerirá de un tiempo de adaptación para que todos los espíritus se conozcan y adquieran confianza con nosotros, durante el cuál nos daremos cuenta de si alguno de los ítems no encaja. Aunque mi set fluyó conmigo enseguida, quizá porque ya tenía la mayoría de los ítems desde hacía bastante tiempo, durante esta etapa quizá nos cueste entender las lecturas o sean más inexactas. ¡Hay que tener paciencia! Puede suceder también que nos demos cuenta a base de realizar lecturas de que algún ítem cambia o ajusta su significado, haciéndonos ver que el que le habíamos dado no era del todo exacto y revelándonos su verdadera identidad. Me sucedió por ejemplo con el hatillo de tomillo, al que yo había entendido como representante de la salud y que a base de lecturas me ha dejado claro que refiere concretamente a la sanación. Poco a poco nos iremos dando cuenta de que cada vez nos será más fácil hablar con nuestro set y adquiriremos una gran complicidad con sus espíritus.

Como prácticas habituales, recomiendo fervientemente pasar tiempo con nuestro set y cada uno de sus ítems, de la misma forma que he recomendado al encontrar una pieza nueva. Nos puede ayudar mucho a conocerlos, descubrir nuevos matices en ellos y pedir consejo concreto a uno de sus espíritus meditando con él o colocándolo bajo la almohada al dormir.

Por otro lado, yo soy del parecer de que un set de huesos requiere de unos cuidados y atenciones periódicos más que otros sistemas como el tarot. Nuestros ítems son los vasos de espíritu de aquellos que nos ayudan en las lecturas, y del mismo modo que considero con los espíritus familiares, sus restos merecen atención y energía para mantenerse vibrantes y colaborativos. De hecho, considero a mi set prácticamente como una serie de espíritus familiares. Por este motivo deberemos dedicar un rato de forma periódica a limpiarlos, ofrendarles algún incienso o agua aromática o simplemente estar con ellos. En la segunda parte os contaré qué hago yo concretamente en este sentido, ya que lo hago generalmente antes de las tiradas.

Finalmente, cabe decir que nuestro set podrá evolucionar con el tiempo, y es normal que así sea. Si una pieza nos encantaba pero lleva mucho tiempo sin querer hablar, valoraremos si es momento de sacarla del set, devolverla al entorno o dejarla descansar, ya que quizá no desea colaborar más. Puede que algunas se rompan o se pierdan, y que por lo contrario, aparezcan nuevas con mucho por decir. El set es un ser vivo en sí mismo, y tendremos que entenderlo como tal, no como un elemento estático.

¡Espero que os haya gustado esta breve introducción al tema! En la segunda parte nos adentraremos en materia de tiradas: cómo me ha resultado eficaz preparar el set para ellas, cómo las llevo a cabo e interpreto y con qué espíritus podremos colaborar. Como siempre, me encantaría leer vuestros comentarios al respecto. ¡Nos vemos pronto!

Comments

Me alegro mucho de haber leído este artículo en especial. Era un tema que des de fuera me daba respeto (apenas estoy empezando en este mundillo) pero al leerte me han entrado unas ganas enormes de crear el mío, me parece precioso crear un vínculo así y con elementos de la naturaleza o con historia... Moltes gràcies com sempre bonica!🤗

Vaya, me has descubierto todo un mundo!!! Nunca lo habia visto así. Me ha encantado!!!!!!!!!


More Creators