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La Protección en la Magia Popular II

¡Muy buenas! Retomamos la segunda parte del artículo de la semana pasada. Tras una introducción sobre la magia protectora en el folclore y los atributos básicos de los elementos tradicionales asociados este fin, nos introdujimos en los mecanismos de acción de los mismos. Hablamos de 1. Los elementos protectores que actúan indirectamente por acción inversa y 2. Los elementos protectores por principio de aversión. Nos reenganchamos a la segunda parte con la tercera categoría: 

3. Elementos protectores por principio de oposición

Como tercera categoría de acción destacamos los elementos protectores que actúan por oposición: son aquellos que se presentan en contraposición natural al elemento del cuál uno se quiere prevenir. Dentro de esta categoría encontramos muy reflejada la dicotomía de la luz contra la oscuridad y el bien contra el mal, pero también aquellos elementos, hechizos o conjuros diseñados específicamente para oponerse contrarrestando a una amenaza concreta. En todo caso, al utilizar protecciones del tipo de oposición se confía en que el elemento utilizado sea más fuerte que el elemento dañino, o al menos que esté al mismo nivel para que se neutralicen mutuamente; de no ser así, la protección no funcionaría. Algunos ejemplos a destacar son los siguientes:

Hexapétala en collar de ganado, Casa Sintet, Alins. Fuente 


Del mismo modo, en el pasado pagano también se pedía la intercesión de los dioses o espíritus para la protección: por ejemplo, tener complacidos a los espíritus domésticos y de los ancestros con un culto periódico protegía el hogar de la desgracia, amuletos como la cruz de Brigid protegían contra incendios, la lúnula, relacionada con Diana, protegía a las jóvenes vírgenes romanas, el mjollnir cuidaba de su portador, las ofrendas a Hécate o Hermes en una encrucijada protegían al viajero en el camino... 

En esta categoría podríamos incluir también el uso de oraciones, elementos o hechizos de protección que contrarrestan la amenaza por intercesión de su propio poder. Existen muchísimas oraciones tradicionales a las que se les dota de poder a base de haber sido utilizadas durante mucho tiempo para este fin, generando un efecto egregórico en que su uso reiterado y la fe de tantas personas depositada en ellas las ha cargado de energía. También encontramos amuletos como el detente enemigo o detente bala, realizados específicamente para oponerse a una amenaza concreta

Finalmente, cabe considerar también la protección por intercesión del propio poder de la persona que las lleva a cabo, que por lo tanto debe tener plena confianza en que su poder es superior a aquello de lo que se quiere proteger. Veremos más de esto en el último apartado del artículo, cuando hablemos de la fe.

4. Elementos protectores por principio de ocultación

Otro mecanismo de acción muy común en la protección mágica es la ocultación del elemento a proteger para impedir así que sea advertido correctamente por la amenaza, pasando esta de largo o errando en su objetivo, lo que permite esquivarla. Entre ellos podemos encontrar:

Una variante también muy popular de esto sería el uso de la magia contagiosa para ganarse la afinidad del elemento del cuál uno se quiere proteger, anticipando su acción y quedando bajo su protección, actuando bajo el principio lógico de que no va a dañarse a sí mismo. Es el caso del uso de madera de un árbol tocado por el rayo para protegerse del rayo, colgar una cola de lobo en el establo o llevar su muela para prevenirse de su ataque, llevar un hueso de muerto, una aguja de amortajar o un fragmento de cuerda de colgado para evitar la muerte y la acción de la ley...

Cucurrumachos en los carnavales de Navalosa. Fuente 


Otra tipología de sacrificio interesante son aquellos amuletos que se interponen entre el sujeto protegido y la agresión, absorbiendo el impacto y quedando consecuentemente inutilizados habiendo protegido al objetivo. Es el caso de la figa de azabache, popular amuleto contra el mal de ojo cuyo agrietamiento o fractura se considera señal de haber recibido una maldición o aojamiento que iba dirigida a su portador. Tras la ruptura, el amuleto que ha sido sacrificado en lugar del objetivo debe ser enterrado y sustituido por otro nuevo.

Botellas de bruja, s. XVII. Ashmolean Museum, Oxford. Fuente  

5. Elementos protectores por principio medicinal

Dentro de esta categoría, aunque de una forma considerablemente mixta con la magia purificadora, encontramos elementos (generalmente plantas) que por sus propiedades medicinales han resultado entendidas como plantas protectoras también a un nivel mágico. Se trata esencialmente del grupo de los antisépticos: tomillo, romero, ajo, laurel, lavanda, orégano, albahaca, salvia, olíbano, mirra, ciprés, pino... En la etnobotánica, los antisépticos, capaces de proteger de la enfermedad y de combatirla, se han entendido también como capaces de proteger y combatir a los malos espíritus y otras “enfermedades” mágicas o del alma.

El mecanismo imprescindible: la fe

Finalmente, cabe mencionar un elemento presente en prácticamente la totalidad de la magia protectora y considerado como determinante a la hora de su eficacia: la fe. Si bien muchos de los elementos comentados se consideraban poseedores de una virtud mágica de forma intrínseca, para muchos otros se consideraba necesaria la plena creencia y confianza en su eficacia para que funcionaran. Era la fe lo que desvelaba y accionaba sus propiedades ocultas, y en muchos casos podría considerarse que era esta misma fe lo que realmente les otorgaba su facultad. Es así como popularmente no eran necesarios grandes ritos o complicados amuletos para el fin mágico, sino simplemente una gran fe puesta en una acción tan simple como trazar una cruz en el suelo o rezar un padrenuestro. Aunque la fe es un asunto profundamente permeado en la magia popular a causa de la importancia que se le da en cristianismo, es también un elemento que desde tiempos precristianos se consideraba importante en la práctica hechicera y sigue estando a la orden del día: la fe es el reflejo de la seguridad personal, la confianza y una intención muy clara, y estos son aspectos imprescindibles para la magia.

Llegado el final del artículo, no me queda más que agradecer la lectura y esperar que haya resultado de utilidad. Como siempre, ¡agradezco enormemente aportaciones y comentarios! En este caso, si conocéis amuletos o ritos protectores de carácter tradicional que no he mencionado, me iría de maravilla que me los escribáis en comentarios acompañados del lugar en el que sabéis que son típicos.

¡Muchas gracias, un abrazo a todos y felices fiestas!


1Folklore de Catalunya. Joan Amades pg. 938

2Botánica funeraria. Celestí Barallat.

3Origens i Evolució de la cacera de bruixes. Pau Castell

4The tradition of household spirits. Claude Lecouteux

Comments

Eso sí: agua bendita para todos :,3

Pues una vez fui a la conferencia que daba un exorcista para ver si daba algunas técnicas de protección (ya sabes, entre col y col: lechuga xdd). Pero fue decepcionante; una clase de “dar miedo” que se resume en: no te aserques al diablo que es mu malo.

Uahhh me flipa 😍 buscaré el caso, gracias!!!

¡Menuda pasada! Estos dos artículos sobre magia de protección son fantásticos, sencillamente adoro el trabajazo de estudio antropológico y etnológico que hay detrás, y la clasificación que haces hecho me parece súper completa y útil. La bibliografía tiene una pinta genial y le echaré un ojo, porque la hechicería y la tradición pirenaica también son tocantes a la zona aragonesa que conforman mi territorio. Añado como dato curioso que en el proceso por brujería de María Vizcarreta (Épila, Aragón) un testigo cuenta que cuando se haya hablando con la supuesta bruja, le hace la señal de la cruz y de la higa por debajo de la capa. Me parece interesante ver esta práctica folclórica en el contexto de un juicio por brujería. En resumen, ¡me alegro mucho de haber tomado la decisión de hacerme mecenas!


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