La tercera fuente nos dejó fascinados: la fuente del hierro. Ya habíamos visitado antes fuentes del hierro y esperábamos que fuera rojiza, pero ¡no tanto! Tenía un tono realmente intenso y teñía todo a su paso de naranja rojizo. No pude evitar meter las manazas para ver cómo me manchaba al tocar las piedras. Me hubiera gustado coger un poquito de pigmento para pintar sigilos o usarlo en mi práctica, pero no tenía ningún tarrito a mano (ERROR! Una bruja tiene que llevar siempre un tarrito, bolsas de papel... 😂 Nunca sabes qué ingredientes mágicos puedes encontrar!) Lo que sí pude coger fue un poco de agua, no sólo para el ritual del solsticio sino también para usarla en otras prácticas. El hierro es un fuerte elemento protector capaz de mantener alejado todo tipo de entidad (ya sea mala o buena, porque también aleja a las hadas!) y romper maldiciones. El agua de esta fuente se puede usar, por ejemplo, en un spray y vaporizar un poquito por la mañana para protejernos y limpiarnos. Ya véis que aunque se estudie de los libros luego es la práctica lo interesante en estas cosas y los hechizos, pócimas e ingredientes usados con la propia imaginación e improvisación son los que más nos hacen aprender :)