¡Mi director favorito!
Ya sé que con este los críticos tienen manera de ponerse las botas. Para los que se ofenden por la pretenciosidad y no saben separarla del estilo, es blanco fácil. Hay pocas cosas que llamen más la atención como alternativas, diferentes, especiales... gafapastas en una palabra; que Wes Anderson.
Para los que no lo conozcáis, Wes Anderson utiliza planos simétricos llenos de detalle. Sus diálogos son robóticos y a menudo se le acusa de poca diferencia entre las personalidades de sus personajes.
Podéis ver "La Crónica Francesa" para un ejemplo de que esta crítica no tiene ningún fundamento. De hecho, la manera en la que es capaz de escribir personajes con estilos tan diferentes sin perder nunca su voz es todo un ejercicio de virtuoso.
También se le ha acusado de que sus películas carecen de todo tipo de profundidad. Yo a eso respondería, ¡Y a mucha honra!
Como podéis ver, le llueven de ambas partes. Por parte de los connoisseurs más alternativos, capaces de comerse luego con patatas bodrios como Holy Motors o muchas de las pendejadas de Lars Von Trier, Wes es demasiado simplón. Mucho ruido y pocas nueces.
Para el fan normal, que se enchufa la vigésimo sexta película de Hulk, esperando el momento en el que Thor hace un baile de Fortnite y Capitana Marvel mira a cámara arqueando la ceja para decir "That just happened" con una media sonrisa; representa lo opuesto.
El estilo es tan raro y fácil de distinguir que es un objetivo fácil para la gente que está quemada de recibir bullying de los que se creen mejores que ellos por verse Blade Runner veinte veces (18 cortes del director y uno la versión solo emitida en tres barrios de Corea del sur durante dos días de luna llena). Estos quieren devolver las hostias.
Para mí ninguno tiene ningún sentido. No hay nada tan profundo ni súper artístico en las pelis de Wes Anderson. Son bonitas de ver y fáciles de seguir, no tiene más. Precisamente el tema es que el director hace hincapié en eliminar el subtexto. El 99% de las cosas que ves de fondo no tiene un significado temático u oculto, ni son una referencia a esta novela del siglo 16 escrita por un monje homosexual. Está ahí porque queda bien. Mola verlo, nada más.
El diálogo es claro y conciso. Si normalmente una conversación tiene dos capas clásicas (lo que se dice y lo que evita decirse), Wes Anderson se carga la segunda. Sus personajes son directos. Expresan abiertamente lo que sienten y, cuando algo les hiere, lo manifiestan también.
Están en cierta forma destripados en la carnicería, no a la espera de que cuatro señores que huelen a pito los analicen mientras cagan descubriendo simultáneamente lo listo que es el director y lo inteligentes que son ellos mismos por haberlo entendido.
Me gusta Wes Anderson porque no te obliga a prestar atención. Lo que te quiere decir te lo dice, nunca será él quién te lo esconda en un ejercicio de cobardía disfrazada de subtexto. Yo personalmente es algo que agradezco mucho. Como persona que alguna vez se ha planteado si todo el mundo es raro menos yo o si quizás me gustaban mucho los Legos (ejemplo de frase con subtexto (ejemplo de aclaración sin él)), guardo mucho cariño a los personajes que construye.
Para mí es una oportunidad de seguir algo claro y fácil apagando la parte social de la mente. Son casi personajes de cuento. Apoyados en esto, la estética trabajada y antinatural, así como el amor que el director tiene por la animación; cada película te sumerge en un mundo del que te escupe al final sin aportarte prácticamente nada. Te lo querías pasar bien, encariñarte con unos, odiar a otros y disfrutar una aventura. Objetivo cumplido.
Si alguna vez te ha intimidado la claridad de su estilo, ¡olvídalo! Sumérgete en la historieta. No serás castigado por ver una película con el objetivo único de disfrutar.
Y si te parece que le falta chicha, ¡olvídate!
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2023-01-10 10:39:25 +0000 UTCAlbertix
2022-10-18 18:07:23 +0000 UTCAndres
2022-10-18 14:19:35 +0000 UTCEl Julos
2022-10-18 14:04:07 +0000 UTC