Ritos e ideas para la luna llena en la Brujería Tradicional
Added 2022-08-10 04:51:46 +0000 UTCNo son pocas las ideas que fácilmente encontramos en redes referentes a actividades que llevar a cabo durante la luna llena. Todos conocemos los clásicos: haz agua de luna, saca a cargar los cristales… Son buenas ideas, pero la mayoría de ellas tienen un carácter muy genérico y new age (y siempre son las mismas, lo cuál ya es un poco aburrido…) y por ello en lo personal me hubiera gustado tener referentes de ello más afines a mi práctica, que como sabéis tira más al paganismo animista y a la brujería tradicional.
Aprovechando que en el artículo anterior hablamos de rutinas espirituales y dejé pendiente tratar mis rutinas lunares y estacionales, y ya que en un par de días tenemos luna llena, hoy os traigo ritos, rutinas e ideas para este momento del ciclo lunar que caigan dentro de una práctica más afín a este bello Arte.
Podemos conformar una rutina combinando algunas de ellas, como yo acostumbro a hacer, o elegir en cada luna la que nos apetezca si no disponemos de demasiado tiempo o energía.
¡Vamos allá!
1. Trabajo Onírico
Una de las actividades por excelencia de la bruja tradicional debería ser, en mi humilde opinión, la práctica onírica. Nunca me cansaré de reivindicar su importancia en este ámbito, sobre lo cuál podría escribir largo y tendido (sin ir más lejos, folclóricamente el Sabbat es un evento que ocurre en el Otro Lado, ¡y al que las brujas acudían mientras dormían!). Los sueños son nuestra puerta de oro al mundo intangible, y la luna llena es el instante del ciclo lunar en que más claros, extraños y significativos pueden llegar a ser. El plenilunio es la lámpara que ilumina los oscuros senderos de nuestro inconsciente y de la Otredad, aportando luz y consciencia dónde habitualmente no la hay, permitiéndonos adentrarnos más allá de nuestros límites conocidos e infiltrarnos lúcidamente en los sueños.
Podría recomendar decenas de ejercicios e ideas oníricas para la luna llena, pero en esta ocasión os voy a dejar mis básicos:
- Sé que soy pesada, pero ¡APUNTA LOS SUEÑOS!
- Interprétalos al día siguiente.
- Utiliza un aceite, infusión o saquito onirógeno: milenrama, ajenjo, artemisa…
- Para recordar los sueños: conjurar un vaso de agua en la mesita de noche para que ayude a canalizar y almacenarlos. Por la mañana, beberlo nada más despertar mientras intentamos recordar.
- Para iluminar asuntos inconscientes: colocar un papel escrito con la cuestión interna que deseamos conocer, como asuntos de la sombra, peticiones de nuevas perspectivas sobre un tema, solicitar una idea… En el velo del sueño, cuando comencemos a entrar en hipnagogia, repetir la cuestión mentalmente hasta dormirnos.
- Para preguntar a los ancestros u otros espíritus acompañantes algo, realizar el mismo procedimiento pero además invocándoles y haciéndoles una petición formal antes de ir a la cama.
- Siembra un sueño lúcido o lleva a cabo la técnica WILD para sueño lúcido o vuelo.
2. Brujería Sabática
¿Los akelarres y la brujería sabática son lo tuyo? ¿Qué mejor momento que este para reunirte con brujas y espíritus y liberarte en extático trance en un claro del bosque, bajo la luz de la luna llena? No hay más preguntas, señoría.
Fuera bromas, la luna llena tiene un efecto poderoso en los akelarres. Muchos espíritus locales están más activos en este momento y por lo tanto, más dispuestos a interactuar. Muchos de los maestros de la brujería, como Hécate, Diana o incluso el Diablo, se han relacionado con la luna y muchos además con un culto en su fase plena, con lo que es un momento poderoso para invocarles. Además, la iluminación extra facilita un poco la logística de practicar en exteriores nocturnos.
Siguiendo con lo comentado en el apartado previo, el Sabbat de las brujas raramente era un evento físico, sino que sucedía fuera de este mundo. Por ello, aunque los akelarres semifísicos (y digo semifísicos porque bajo mi experiencia, en un akelarre “físico” tampoco estás del todo en este mundo, sino más bien en un lugar intermedio) sean una vía magnífica para el trabajo sabático, también lo es la vía onírica. Por eso también puedes plantear el trabajo sabático mediante el sueño. ¡Unguentum sabbati, cuerpo a mimir y espíritu a volar!
3. Comunión con los espíritus
De forma muy afín y relacionada con el punto anterior, encuentro que la luna llena es un momento excelente de comunión con los espíritus. Este es otro de los pilares fundamentales de mi práctica como animista y bruja, además de un popular elemento del folklore brujesco.
La forma de comunión más importante tanto en el folklore como en mi práctica es la comida comunitaria. Esta comida ritual compartida habitualmente la relacionamos sólo con la cena de Todos los Santos, pero era un asunto muy frecuente en el culto a las comitivas feéricas, a las Buenas Damas y en general, a todo tipo de espíritu, así como el foco central de muchas leyendas del Sabbat.
Mi práctica de comunión se basa mucho en el Red Meal de Robin Artisson, pero llevada a mi terreno, y básicamente consiste en la invocación de los espíritus, la bendición de pan y vino (herética si soy <3) y compartir con ellos esos alimentos.
Un esquema, por si queréis hacer algo parecido:
- Preparar un altar con las ofrendas.
- Invocar.
- Consagrar las ofrendas a que sean un símbolo de comunión y hermandad entre los espíritus y tú, y para que os sean provechosas a ambos.
- Dividir las ofrendas y comer una parte mientras se entrega la otra.
- Tras la comunión, meditar para percibir cualquier comunicación o sensación.
Este tipo de rito tiene para mi una enorme profundidad y un valor espiritual sobrecogedor, y me gustaría hablaros de él con más calma un día. Este rito o parecidos son la base tanto de mi práctica devocional con las Buenas Damas, de mi acercamiento a los espíritus del territorio como de mis akelarres, para que veáis lo importante que me resulta.
La comida comunitaria, aun así, no es la única forma de comunión, ni lo es este rito concreto; vamos, podéis simplemente hacer dos cafés, ofrendar uno y tomaros el otro en el altar hablando con ellos. Podéis invocarles sin comida, simplemente para charlar un rato. Va al gusto de cada cuál.
4. Alimentación de familiares
La luna llena es el momento en el que tradicionalmente se llevan a cabo las prácticas de alimentación de familiares, como en el caso de la raíz seca de mandrágora, a la que se bañaba, se ofrendaba sangre o leche y se cambiaba el paño blanco en el que se guardaba.
Si tienes familiares, o deseas adquirir alguno, este es el mejor momento del mes para alimentarles periódicamente, estar en comunión con ellos y solicitarles tareas o trabajos.
Algunas ideas referentes al tema:
- Alimentarles con sangre, leche, agua…
- Pasar por sus huesos, vaso de espíritu o cuerpo (en el caso de que lo tengan) un sahumerio o incienso para reforzarles y honrarles.
- Meditar con ellos en las manos para percibir su estado.
- Dormir con ellos sembrando una comunicación en sueños.
- Acudir a verles al Otro Lado en vuelo para entrar en comunión con ellos y estrechar lazos.
- Entregarles ofrendas a cambio de un trabajo que necesitamos que realicen.
Comentamos un poco sobre los familiares en el podcast de preguntas y respuestas, y también hablé un poco de ello en mi libro Hacia lo Salvaje, si quieres saber más.
5. Devociones
Por su potencia mágica, el plenilunio es un buen momento para plantearnos un trabajo devocional periódico, sobretodo con espíritus ctónicos, nocturnos o lunares. Aquí ya no puedo dar mucho detalle porque eso dependerá completamente del espíritu con el que trabajemos 😊
6. Trabajo mágico
La fase de luna llena es el momento de mayor energía de crecimiento y culminación, por lo que muchos tipos de trabajo mágico tendrán un mayor rendimiento llevados a cabo en este momento: amor, fertilidad de proyectos, salud, prosperidad, suerte… Realmente, para cualquier trabajo excepto destierros, limpiezas y maldiciones me parece una excelente opción.
7. Adivinación
Volvemos al foco central de la luna llena: la iluminación de la oscuridad, el acceso claro a la Otredad. De este modo, la adivinación como parte de los ritos lunares suele tener muy buen resultado y permitir ver nítidamente y con mayor profundidad asuntos ocultos.
Es un gran momento para preguntar sobre cualquier tema del que queramos conocer más. Podemos incluso enfocar la tirada para que nos ayude a integrar la energía lunar en nuestra vida y gestionar el mes, por ejemplo preguntando a qué debemos enfocar nuestras fuerzas durante la segunda mitad o de qué debemos despojarnos o cerrar como proceso hasta la siguiente luna nueva. Aún así, aunque esto es útil como pregunta rutinaria periódica, también es el momento ideal para preguntar cosas más suculentas o de gnosis personal a los espíritus.
Podemos además dejar nuestras herramientas adivinatorias bajo la luz de la luna para dotarlas de esas virtudes.
8. Recolección de plantas mágicas
Finalmente, la luna llena y especialmente durante las horas nocturnas, será un momento mensual ideal para la recolección de plantas mágicas, sobretodo para aquellas con asociaciones lunares, nocturnas, femeninas o ctónicas, aquellas que vayamos a utilizar para prácticas de brujería u oníricas y cosas por el estilo.
Ya que recolectar de noche puede hacer que las plantas estén húmedas, es importante que las dejemos bien aireadas en cuanto lleguemos a casa para que se sequen rápido y no se pudran.
Como consejo, es preferible saber previamente dónde ir a buscar las plantas habiendo visitado el lugar durante el día, porque a oscuras va a ser más difícil identificarlas a simple vista y podemos hacernos daño si no vemos bien el terreno. Ante todo, ¡cuidado!
Bien chicxs, esto es todo por hoy! Comentadme por aquí abajito si lleváis a cabo otras actividades de luna llena y así nos damos nuevas ideas entre todos :)
Un abrazo bien fuerte desde tierras mexicanas <3