Esta grabación comienza con una inducción que requiere que el sujeto se enfoque en el centro de un espiral. A medida que se le entregan sugestiones de relajación y pesadez, va cerrando sus ojos para finalmente entrar en un trance profundo. A medida que el sujeto se va dando cuenta del profundo trance en el que está, va sintiendo progresivamente placer. Estas sensaciones se intensifican a medida que chasqueo mis dedos, llevando al sujeto al orgasmo.