En la Sonrisa del Vampiro nos encontramos con un mundo onírico dónde la bondad no es más que una ficción imposible, y contemplamos el periplo de Mori (el protagonista) a través de ese mundo depravado, lleno de sombras y hermoso. Porque sí, la obra también está repleta de belleza, pero ésta es turbulenta y violenta: vampiros adolescentes desangrando a sus víctimas en mitad de un campo de flores, niñas que se pasan el día hablando con las mariposas y comiendo gusanos, orgías...